








Floral-luminoso: el corazón con tuberosa y jazmín le da un bouquet floral blanco, elegante y romántico.
Cítrico-fresco de entrada: la bergamota y el azahar aportan frescura, energía y un arranque chispeante, ideal para el día o un ambiente luminoso.
Base cálida y envolvente: la vainilla, el cedro y los almizcles aportan calidez, profundidad y sensualidad — equilibrio perfecto con lo floral, evitando que quede demasiado dulce.
Sensación general: refinada, femenina, moderna y versátil — suficiente para uso diario pero también elegante para ocasiones especiales. Transmite sofisticación sin rigidez, ideal para alguien con estilo, cosmopolita, que busca un perfume versátil que le acompañe en distintos contextos.
Para mujeres que valoran frescura, feminidad, elegancia y una fragancia moderna que no sea excesiva.
Funciona muy bien tanto de día como de noche: su salida fresca lo hace apto para el día; su base cálida y sensual lo vuelve igualmente adecuado para salidas, citas o eventos.
Perfecto para climas templados o cálidos, o estaciones primavera-verano, aunque su base lo hace versátil incluso en otoño.
Ideal si te gusta un estilo sofisticado pero natural, floral-amaderado, con un toque global (“viajero”), que deje una huella sin ser invasivo.